Este tema es especialmente sensible en mi área de estudio, ya que los instrumentos de recogida de información son el medio por el cual se concretiza la evaluación y es el tema que me interesa de sobremanera rescatar en la etapa de la educación infantil, pero no tan solo en este nivel es algo que requiera cuestionamiento y revisión constante, pues pienso que es frecuente que los profesores caigamos en errores en su construcción, utilización e interpretación, debido al desconocimiento que tenemos de estos mismos procedimientos. Además creo que requieren tiempo y dedicación, lo cual muchas veces no se quiere invertir por falta de motivación, pero ese ya es otro tema.
Los instrumentos de evaluación, como se sabe pueden ser abiertos o cerrados. Mas o menos estructurados, no los hay ni buenos ni malos, cada uno cumple su función en relación a los objetivos propuestos para la evaluación, así si se pretende evaluar un contenido conceptual quizá pueda ser útil una prueba de pregunta cerrada, o bien si se pretende evaluar un procedimiento sea mejor utilizar una de pregunta abierta o que requiera desarrollo. De todas formas los planteamientos actuales apuntan con mayor énfasis a las pruebas abiertas, de simulación, de proyectos, situacionales, en las que los alumnos tengan que poner en práctica los conocimientos aplicados, en respuesta de un currículo por competencias que organiza los contenidos en función de estos mismos planteamientos, situaciones, simulaciones, proyectos, así la evaluación y los mecanismos de recogida de información de los que se sirve tienen que ser coherentes y afines para lograr que el proceso educativo lleve a los resultados esperados de tomar las decisiones necesarias, organizar el currículo, la evaluación, y el proceso en general, para realimentar constantemente el ciclo de enseñanza-aprendizaje.
En relación a la educación infantil, es poco usual de hablar de pruebas o instrumentos de recogida de información que no sean observacionales, pero cada vez más se tiende a escolarizar y objetivizar los procesos evaluativos, cayendo en el error de confundir los instrumentos de evaluación con estrategias que aseguran la calidad y la rigurosidad en el proceso evaluativo. En Chile se está haciendo muy común hacer “pruebas de nivel” lo cual no necesariamente es malo, pero la forma en que están configuradas permiten ser cuestionadas, pues son pruebas escritas de preguntas cerradas, con imágenes, ya que los niños no leen, muchas veces con formatos para ser aplicados en poco papel, es decir con varios ítems por hoja, y planificadas para ser respondidas por los niños en un tiempo preciso, por todos los niños a la vez. Es prácticamente un examen tipo test en párvulos. A mi parecer esto algo de positivo, quizá preparar a los niños para enfrentarse a los exámenes que se les harán en educación básica, pero fuera de eso nada más, todo lo contrario, creo que es una forma muy contraproducente de evaluar, no respeta ningún principio de la educación infantil y lamentablemente yo veo que cada vez se hace con mayor frecuencia para responder a una educación basada en contenidos y adiestramiento para la etapa siguiente.
* (Adjunto un ejemplo de este tipo de pruebas aplicado en mi colegio a un nivel de 2°ciclo de educación parvularia)
En contraposición a esto la observación, pienso que esta estrategia está presente en todos los establecimientos de educación infantil, y dependiendo del centro es llevada a cabo de manera particular. La observación es beneficiosa en todo sentido, permite tener una visión amplia de cómo se desenvuelve el niño y la niña dentro del centro y cuando esta información es bien utilizada se pueden tomar decisiones importantes para guiar a los niños en su proceso de aprendizaje. La observación puede ser sistemática o no, en ambos casos se puede usar el registro como técnica para recoger la información, hay registros sistemáticos, anecdóticos, de intervalo de tiempo… Cuando la observación es sistemática nos entrega una serie de ventajas que resumo en ideas de Morrison (2005):
- Permite recopilar datos que no se pueden ver a través de los exámenes formales.
- Está perfectamente diseñada para aprender sobre los niños en contextos lúdicos y contextos sociales.
- Nos ayuda a planificar actividades apropiadas e inclusivas para promover el crecimiento social de los niños. Además pueden ser útiles para el desarrollo de actividades multiculturales.
- La observación de las habilidades ofrece una base para la evaluación de lo que son capaces de hacer los niños desde su desarrollo.
- La observación es útil para evaluar el rendimiento del niño a lo largo del tiempo.
- La observación ayuda a ofrecer información concreta para utilizarla en reuniones con los padres.
“la observación intencional, es un medio útil, informativo y potente para guiar e informar la enseñanza y para asegurar el aprendizaje de los niños” (p, 46)
Otro sistema de evaluación que me parece importante de mencionar, que en Chile aun no tiene un alcance tan potente, pero que se han visto algunos casos, es el portafolios, a mi juicio es un medio valiosísimo de recoger información, reúne varias características de una evaluación ideal. Lo desconocía y durante la realización de un proyecto de trabajo tuve la oportunidad de leer respecto de este sistema, que como mencioné en Chile son muy pocos los casos en que se da y los que lo utilizan, creo que no siguen los propósitos fundamentales que plantea que son entre algunos, que los niños puedan ser consientes de su aprendizaje, promover la coevaluación, hacer del proceso de aprendizaje algo personal y significativo, incorporar a las familias en el proceso de evaluación y aprendizaje, dar énfasis a una evaluación formativa, planificar experiencias en base a las necesidades y procesos individuales. (Shores, 2004). Pienso que es un instrumento rico en todas sus dimensiones y sin duda es un gran desafío para mi ponerlo en practica al momento de retornar a mi realidad educativa, sin embargo me inquieta pensar en como se podría llevar a cabo con un gran número de niños como tengo en mi realidad, los casos de portafolio que he conocido suelen hacer un uso algo distorsionado del mismo, ya que hacen una recopilación de producciones de los niños, en el que en un caso si incorporaron a las familias, y las adjuntan en una carpeta y pienso que es porque por un lado se desconoce el real procedimiento del portafolios y por otro porque es la manera más viable de llevarlo a cabo con grupos tan numerosos. Pienso que es un buen tema para investigar… de todas formas en este apartado quería hacer mención al valor que le doy a este sistema.
En definitiva creo que la elección de un instrumento de evaluación pasa por el criterio del educador y más que nada tiene que ver con el propósito que se tenga de la evaluación, creo que el riesgo está en cuando estos están desvinculados de los objetivos evaluativos y más aún cuando no se tiene claro que hacer con la información que se obtiene de esos instrumentos. Pienso que los profesores no estamos bien preparados en términos de construir buenos instrumentos y eso perjudica a los estudiantes y niños y es una falencia que las casas de estudios debieran revisar, pero también creo que con la formación que se tiene, muchas veces la comodidad se apodera de la ética y nos es más rápido construir instrumentos “fáciles” o sencillos o a veces mal confeccionados que a darse el trabajo de prepararlos con dedicación. Creo que ese es un tema ético que cada profesor debe pensar y reflexionar y que sin duda en espacios como estos se puede hacer.
Referencias.
Morrison, G. (2005) Educación Infantil 9ª edición. Madrid: Pearson Educación. S.A
Shores. E, Grace. C. (2004). El Portafolio Paso a Paso. Barcelona: Graó.


