En este apartado me voy a referir a la evaluación institucional en los colegios o escuelas, haciendo referencia principalmente a los de mi país, ya que es en el contexto al cual me puedo referir con mayor conocimiento.
Como primera idea creo que el tema de la evaluación institucional en las escuelas es algo que a mi modo de ver se asocia con una evaluación externa, generalmente está vinculada a mediciones, que realiza el gobierno o entidades que buscan comparar establecimientos en función de los resultados académicos de los alumnos, o bien el número de matrícula de dichos establecimientos, que generalmente está influenciada por los resultados académicos en las mediciones realizadas a nivel País. Esta evaluación externa influye enormemente en el perfil público de la institución y muchas veces también pasa a ser parte de la imagen que proyectan a la comunidad en los proyectos educativos.
La evaluación interna que debiese realizarse en los colegios, creo que si se efectúa, pero no se que tan riguroso sea este proceso. Tengo la impresión que algunos establecimientos tienen prácticas de evaluación interna sistemática, en las que se involucran en una revisión constante y permanente, la cual les sirve para ir adecuando sus acciones.
Pero al parecer existen otros establecimientos que no tienen incorporada esta idea de evaluación interna, y no ejercitan el mirarse en el proceso, ni revisar sus resultados en función de tomar medidas para mejorar. Quizá por ello que deba ser extremadamente urgente la intervención de agentes externos en algunos casos.
La evaluación interna debe ser una oportunidad de mejora, de reflexión, que permita constantemente tomar decisiones educativas en beneficio de la realidad particular del centro escolar, por ello esta evaluación debe estar al servicio de cada realidad educativa promoviendo la calidad.
En ambos casos, creo que el objetivo de la evaluación institucional es garantizar la calidad de la educación, pasando de ser una medida para controlar a ser una herramienta para mejorar la calidad.
Respecto de este punto, en Chile existen una forma de medir la calidad de la educación, la prueba SIMCE, sistema de medición de la calidad de la educación. Este sistema tiene sus ventajas pero también sus dificultades. Dentro de las ventajas que se pueden encontrar en él, está que realiza estudios comparativos a nivel socioeconómico, por dependencia de colegios, por comunas, lo cual permite que cada establecimiento se sitúe en relación con otros. Entrega resultados relativos a años anteriores, por asignaturas, lo que le da la posibilidad a cada colegio de hacer un autoanálisis en relación a los avances o retrocesos que puede estar teniendo.
Sin embargo esto que puede ser positivo como es compararse con otros establecimiento para saber en que situación se encuentra el colegio, también puede ser negativo a la hora en que contemplamos que no todos los establecimientos tienen las mismas características, que muchas veces el factor económico juega un papel importante y que a los colegios que obtienen peores resultados no se les da un apoyo en ningún sentido. Más aun, actualmente existe un sistema de luces para designar a los establecimientos en función de sus resultados, lo cual puede provocar aun más distanciamiento entre las realidades educativas de los colegios sectorizando más la situación.
| | Simbología Rendimiento SIMCE | Alto | Medio | Bajo | Sin Clasificación | Resultado Búsqueda |
Dentro de las iniciativas del gobierno anterior para promover la calidad de la educación y que promueve a su vez la evaluación interna de los establecimientos está la Ley SEP, subvención escolar preferencial, que consiste en la entrega de recursos adicionales por parte del gobierno a los establecimientos, por cada alumno prioritario, (niños que estén en casos de vulnerabilidad socioeconómica), y en la cual éstos se comprometen a construir un plan de mejoramiento educativo con la participación de toda la comunidad escolar, con el objetivo de mejorar los resultados de aprendizaje y que contemple acciones especificas en las áreas de la gestión institucional, convivencia, liderazgo, currículo y recursos. Creo que esta ley contempla lo que el SIMCE no, que es los otros componentes de una institución. Aunque el son cosas distintas, el SIMCE pese a evaluar la calidad del sistema educativo deja fuera la gestión, el currículo, los recursos, centrándose solo en los aprendizajes de los alumnos, como supongo que sucede en la mayoría de los casos en que se evalúa a las instituciones escolares.
Me parece importante destacar lo visto en clases respecto del contrapunto que debiese existir entre evaluación externa y evaluación interna, ya que cada una por si sola no contribuiría a la real mejora de la calidad educativa, en cada caso hay visiones distintas, focos que se deben abordar de posiciones diferentes, así los resultados de aprendizaje de los alumnos para ser comparados a nivel comuna, país, etc, pueden ser abordados por un sistema de evaluación externa, pero los procesos de desempeño docente por ejemplo, pertenece a cada establecimiento y también debe ser considerado para favorecer la calidad del centro en particular.
Como punto final rescato la idea de Albert Arbós, y la comparto esperando que con el tiempo llegue a concretizarse en los países en los que aún está ausente.
“La escuela debe ser el eje de la evaluación de las políticas educativas”
- Arbós Albert. Hacia Un Modelo Sistémico de Evaluación. Revista Iberoamericana de Educación. Disponible en internet: http://www.rieoei.org/deloslectores/416Arbos.pdf
- Ministerio de Educación del Gobierno de Chile. http://www.mineduc.cl/
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