viernes, 28 de enero de 2011

Las 8 competencias básicas.



1. Comunicación lingüística: Esta competencia se refiere a la utilización del lenguaje como instrumento de comunicación oral y escrita, de representación,  interpretación y comprensión de la realidad, de construcción y comunicación del conocimiento y de organización y autorregulación del pensamiento, las emociones y la 
conducta.  

2.Matemática.Consiste en la habilidad para utilizar y relacionar los números, sus operaciones básicas, los símbolos y las formas de expresión y razonamiento matemático, tanto para producir e interpretar distintos tipos de información, como para ampliar el conocimiento sobre aspectos cuantitativos y espaciales de la realidad, y para resolver problemas relacionados con la vida cotidiana y con el mundo laboral. 

3. Conocimiento e interacción con el mundo físico. Es la habilidad para interactuar con el mundo físico, tanto en sus aspectos naturales como en los generados por la acción humana, de tal modo que se posibilita la comprensión de sucesos, la predicción de consecuencias y la actividad dirigida a la mejora y preservación de las condiciones de vida propia, de las demás personas y del resto de los seres vivos. En definitiva, incorpora habilidades para desenvolverse adecuadamente, con autonomía e iniciativa personal en ámbitos de la vida y del conocimiento muy diversos (salud, actividad productiva, consumo, ciencia, procesos tecnológicos, etc.) 
y para interpretar el mundo, lo que exige la aplicación de los conceptos y principios básicos que permiten el análisis de los  fenómenos desde los diferentes campos de conocimiento científico involucrados. 

4. Tratamiento de la información y competencia digital. Esta competencia consiste en disponer de habilidades para buscar, obtener, procesar y comunicar información, y para transformarla en conocimiento. 
Incorpora diferentes habilidades, que van desde el acceso a la información hasta su transmisión en distintos soportes una vez  tratada, incluyendo la utilización de las tecnologías de la información y  la comunicación como elemento esencial para informarse, aprender y comunicarse. 

5. Social y ciudadana.  Esta competencia hace posible comprender la realidad social en que se vive, cooperar, convivir y ejercer la ciudadanía democrática en una sociedad plural, así como comprometerse a contribuir a su mejora. En ella están integrados conocimientos diversos y habilidades complejas que permiten 
participar, tomar decisiones, elegir cómo comportarse en determinadas situaciones y responsabilizarse de las elecciones y decisiones adoptadas.

6. Cultural y artística. Esta competencia supone conocer, comprender, apreciar y valorar críticamente diferentes manifestaciones culturales  y artísticas, utilizarlas como fuente de enriquecimiento y disfrute y considerarlas como parte del patrimonio de los pueblos. 

7. Aprender a aprender. Aprender a aprender supone disponer de habilidades  para iniciarse en el aprendizaje y ser capaz de continuar aprendiendo de manera cada vez más eficaz y autónoma de acuerdo a los propios objetivos y necesidades. 

8. Autonomía e iniciativa personal. Esta competencia se refiere, por una parte, a la adquisición de la conciencia y aplicación de un conjunto de valores y actitudes  personales interrelacionadas, como la responsabilidad, la perseverancia, el conocimiento de sí mismo y la autoestima, la creatividad, la autocrítica, el 
control emocional, la capacidad de elegir, de calcular riesgos y de afrontar los problemas, así como la capacidad de demorar la  necesidad de satisfacción inmediata, de aprender de los errores y de asumir riesgos.

jueves, 20 de enero de 2011

Ética y evaluación, reflexión.

La Ética no está desvinculada de la evaluación educativa, al ser ésta una práctica social, inserta en la labor educativa, donde surgen relaciones de direccionalidad entre profesor, alumno, objeto de estudio y familias. En estas relaciones el papel del profesor muchas veces juega gran importancia en cuanto al poder y la autoridad que ejerce frente a los alumnos y por consiguiente las familias. Este trata de "enseñar" el objeto de estudio a los alumnos para luego "evaluar" es decir verificar si se aprendió, hasta ese momento se puede decir que su actuar es éticamente correcto, el detalle está cuando esta evaluación rompe los limites de poder y objetividad que le son propios al proceso. Y el profesor se apodera de su rol, pasando a llevar muchas veces la autoestima del alumno, de su familia, obviando el constructo del aprendizaje que se desea medir. Siendo mas que profesor un autoritario adulto que gobierna el salón de clases. Y relegando a la evaluación a un proceso sin sentido, sino como un mecanismo son fin en si mismo, cuyos resultados muchas veces se traducen en calificaciones, las cuales generan necesidad de alcanzar productos más que aprendizajes. 
Es por ello, que la ética debe estar presente en el carácter evaluativo del proceso educativo, quedando a conciencia del profesor su ejecución profesionalizadora. Es sin duda tarea del profesor dar el carácter de seriedad y relevancia al proceso de evaluar, siguiendo los principios éticos que este conlleva, diseñando y aplicando instrumentos adecuados, interpretando y entregando oportunos y objetivos análisis y resultados. 
Es más que el mismo alumno quien se ve influenciado por este proceso, es su familia y muchas veces su futuro escolar, estudiantil y profesional los que se afectan o benefician, de ahí la gran responsabilidad etica del profesor en evaluación.